Postura

La postura es simplemente la relación (alineamiento) de las diferentes partes del cuerpo. Es importante desde dos puntos de vista:

La carga postural de la vida cotidiana somete a algunos músculos a un trabajo excesivo e insuficiente a otros, conduciendo a un desequilibrio entre la flexibilidad y la fuerza. A corto plazo este desequilibrio produce dolores de origen postural, pero a largo plazo, dado que las articulaciones ya no se encuentran alineadas, la mecánica articular alterada puede conducir a desarrollar osteoartritis.

Una buena postura es fundamental también para conseguir una buena técnica en la realización de los ejercicios. Los ejercicios que se inician sobre la base de una postura inadecuada tienden a ser torpes desgarbados a causa de las diferencias de tensión sobre los distintos tejidos corporales. Ello puede conducir, en determinadas circunstancias a la acumulación de tensión y a las consecuentes lesiones por sobrecarga.

Desarrollando la flexibilidad y la fuerza adecuada podemos corregir la mala postura e incluso mejorar algunas patologías posturales como la lordosis, la sifosis, la escoliosis, las rectificaciones de columna, lumbalgias, dorsalgias, cervicalgias, problemas en el nervio ciatico y ayuda a aliviar dolores originados por la falta de ejercicios físicos y la acumulación de tensiones de la vida cotidiana.

El 80 % de la población ha sufrido en alguna ocasión un episodio o más, de dolor en alguna región de la espalda. Este porcentaje se eleva en las personas de edad, se estima que un 90% de las personas de más de 65 años padece esta afección. Un grupo especialmente afectado son las mujeres menopausicas que padecen osteoporosis.

En la espalda se distinguen tres regiones: la columna cervical, dorsal y lumbar. Las tres regiones son un espejo de las tensiones y vicios posturales de la vida moderna. Las posturas forzadas durante el trabajo que nos obligan a mantener la cabeza inclinada hacia delante de manera prolongada, las labores caseras, los trabajos de administración o de oficinas delante del ordenador, la manipulación de cargas con las extremidades superiores y estar de pie o sentado de forma continua durante la jornada laboral hacen que fijemos una postura inadecuada.

El estiramiento muscular beneficia el funcionamiento del sistema circulatorio, respiratorio, digestivo y nervioso, aportándonos un beneficio integral. Los beneficios no son solo físicos, también son mentales y emocionales. Los músculos tienen censores nerviosos que se conectan por medio de la medula al cerebro, cualquier emoción, impacto o tensión es recibida por el músculo y es comunicada al sistema nervioso generando una respuesta de protección reflejada en una contracción muscular. Con el estiramiento logramos distender al músculo de la tensión y esto relaja también la mente liberándonos de las cargas físicas y emocionales.

El estiramiento o elongación aumenta nuestra resistencia, elasticidad y movilidad como también la fuerza de los músculos y tendones que nos brindará el equilibrio necesario entre el tono y la relajación muscular permitiéndonos la total libertad de movimientos

Quienes pueden Realizarlo?

Todos podemos aprender a estirarnos sin importar la edad ni la flexibilidad. No es necesario poseer una condición física extraordinaria ya que la flexibilidad no siempre esta relacionada con el nivel de entrenamiento. Todo deportista, persona activa o sedentaria debería incorporar a su vida una rutina de estiramiento que le permitirá una mejor calidad de vida.

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