La Importancia de la Elongación

A lo largo de nuestra vida, el cuerpo va sufriendo el peso que ejerce sobre si la fuerza de gravedad.
El correr de los años, las malas posturas a las que nos habituamos y la vida sedentaria debilitan los músculos que se retraen ante el soporte permanente del peso corporal.

La flexibilidad es la única de las cualidades físicas cuya evolución es inversa al resto, es decir se parte de un grado máximo de flexibilidad (en la niñez) para a medida que avanzan los años ir disminuyendo hasta poder llegar a limitar de forma considerable cierto tipo de movimientos.

El ejercicio físico incrementa la flexibilidad y tonicidad muscular ayudándonos a mantener una postura adecuada. La flexibilidad incide en forma directa sobre los músculos y tendones que poco a poco se van poniendo rígidos, pierden su elasticidad e incluso pueden hacerse más fuertes pero más cortos. Tanto el proceso general de degradación como la practica deportiva mas o menos intensa acentúan la perdida de flexibilidad y de movilidad articular acarreando problemas en el sistema locomotor.

Para impedir que esto suceda debemos trabajar la flexibilidad mediante la elongación.

Estirarse es la forma más natural de acercarse a la vida activa. Los estiramientos mantienen los músculos flexibles, los prepara para el movimiento y les devuelve a las articulaciones su amplitud natural de desplazamiento.

La respiración, durante la elongación debe ser normal y tranquila; nunca hay que aguantar la respiración durante un ejercicio de estiramiento.

Realizar una correcta respiración es importante porque una buena oxigenación atenúa el estado de tensión del atleta.

La posición debe permitir una reparación correcta.

Existen varios tipos de estiramiento, aunque el más conocido es, con seguridad, el estático.

El estiramiento estático

Este sistema de elongación, con sus posturas y su modo de respirar, basa su práctica en ejercicios de estiramiento muscular con el objetivo de mantener el cuerpo en óptimo estado físico.
El estiramiento muscular se consigue por medio de posturas de máxima flexión o extensión.
Las posturas deben alcanzarse muy lentamente, y no deben estimular en los músculos antagonistas el reflejo de estiramiento.

Una vez que se ha llegado a la postura deseada se la debe mantener por un tiempo que varía de 15 a 30 segundos. Es muy importante que el estiramiento realizado no supere el límite del dolor.
Fundamentos del estiramiento estático
Realizar una tensión suave y mantenida - sin hacer rebotes - durante 10 a 30 segundos.
No superar nunca el umbral del dolor.
Hacer un calentamiento general antes de estirar.

El estiramiento dinámico

Este tipo de elongación se adapta a programas deportivos en los que se preveen movimientos a alta velocidad, porque actúa sobre la elasticidad del aparato músculo-tendíneo.
En este caso el músculo agonista, que se contrae rápidamente, tiende a estirar al músculo antagonista, que responde a esta contracción.
La técnica consiste en estirar brazos y piernas dando un impulso, pero de manera controlada y en una dirección precisa; sin hacer rebotes.
Fundamentos del estiramiento dinámico:
Realizar un calentamiento general.
Iniciar con impulsos lentos y suaves, para aumentar la intensidad de la ejecución.
Hacer movimientos controlados.

Compartir Facebook Twitter Google Whatsapp LinkedIn Pinterest Print this page Email
Posted in Noticias.