ANALISIS DE LAS PATADAS – Flexibilidad

Importancia de la flexibilidad en la técnica de las artes marciales
La flexibilidad es la capacidad de las articulaciones de realizar movimientos angulares máximos.
La flexibilidad puede clasificarse según dos puntos de vista diferentes:
Según la fuerza que produce el estiramiento puede ser activa o pasiva.
Según haya o no movimiento la flexibilidad puede ser dinámica o estática.

Cuando el estiramiento es producido por el músculo antagonista del que debe ser elongado, la flexibilidad es activa, pero cuando es producido por una fuerza externa, es pasiva (Ej.: un compañero, la acción de la gravedad, etc.).

Si se realizan rebotes o insistencias, la flexibilidad es dinámica, pero si se mantiene la posición de estiramiento, es estática.

Obviamente, ambas se combinan, y es así que tenemos flexibilidad:

  • Activa – estática
  • Activa – dinámica
  • Pasiva – estática
  • Pasiva – dinámica

Relación de la flexibilidad con la eficacia de los ataques:
La flexibilidad aumentará la eficacia de los ataques al permitir un mayor alcance al movimiento de las piernas, consiguiendo un mayor radio de acción, tanto en altura como en profundidad. Por lo tanto es importante una perfecta movilidad de la articulación de la cadera y una buena elongación de los músculos relacionados. También es fundamental la flexibilidad de la columna vertebral, (tronco) que nos permitirá un mayor equilibrio en las patadas altas, pues una posición forzada del tronco durante la ejecución de las patadas, reduce su contundencia.

Otro aspecto a considerar con referencia a la flexibilidad, es que la misma es un factor indispensable para que los movimientos sean ágiles y que actualmente está considerada como una capacidad física fundamental.

ANALISIS DE LA TECNICA DE LAS PATADAS

  • Patada circular:
    El nombre de esta técnica se debe a la extensión sucesiva y acelerada de la cadera, rodilla y tobillo que precede al impacto, semejante a un latigazo.
    Su correcta ejecución requiere una óptima elongación de los músculos de la cara interna del muslo (aductores), lo que permitirá una ágil colocación de la pierna de ataque. Por otro lado también se necesita fuerza en los abeductores, que producirán la elongación de los aductores (flexibilidad activa y dinámica).
  • Patada Giro:
    Es una técnica que exige gran coordinación y la movilización de la totalidad del aparato locomotor. El eje de giro es la pierna adelantada y la pierna retrasada es la que ataca por detrás.
  • Patada frontal:
    Es la forma más natural de hacer un ataque con el pie hacia el frente. En esta patada resulta imprescindible la extensión brusca de la rodilla. Esto implica una gran potencia en los músculos productores del movimiento (cuádriceps y flexores de cadera) y un nivel óptimo de elongación en los isquiotibiales.
  • Patada lateral:
    Es un ataque de pie directo dado con el canto del pie. Los músculos involucrados son los abeductores para producir el movimiento y los aductores al estirarse.
  • Patada Trasera:
    Esta patada ejerce una gran presión al contacto con el objetivo, debido a la participación encadenada de importantes grupos musculares del tronco, la cadera y las piernas, las que dirigen la fuerza a través del talón. Necesita de una óptima elongación de los flexores y aductores de cadera.
  • Patada descendente:
    Esta patada es de trayectoria indirecta pues antes de dirigirla hacia el objetivo, debemos superarlo en altura, para golpearlo al descender. La potencia de esta patada será mayor cuanto más amplio sea el recorrido “descendente” precedente al golpe. Es fundamental la potencia de los cuádriceps y flexores de cadera y la elongación de los aductores e isquiotibiales de la pierna que se eleva y la óptima elongación de los aductores y flexores de cadera de la pierna de apoyo.
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